¿Que es más importante? ¿Nuestro derecho a saber o nuestro derecho a proteger la intimidad?
Hay una guerra fría en Internet. Una guerra que enfrenta la información y el conocimiento.
Un arma clave es la criptografía: la posibilidad de coger un mensaje y cifrarlo de forma que el resultado sea inteligible por alguien que no conozca la clave.
Otra arma clave es el arte.
Criptosónica investiga esta guerra no declarada entre el acceso a la información y protección , desde todos los puntos de vista.
La criptografía es la base del comercio electrónico, la seguridad informática y también es la protección del ciudadano contra posibles escuchas de un gobierno hostil. Pero también es la herramienta para evitar la piratería y el sistema que tiene el estado para mantener secretas aquellas informaciones que no quiere que sepamos.
La base sonora para este concierto y la instalación interactiva se fundamenta en grabaciones y escaner de audio.
Así con estas bases sonoras se configuran a la vez los dos extremos de la lucha: el extremo secretismo de los gobiernos para mantener la información secreta por un lado y la lucha activista por conseguir que el acceso a la cultura, el arte y el entretenimiento, sean un derecho completo, en lugar de una prerogativa que se tiene que comprar siempre con dinero.
El desarrollo de la criptografía también se manifiesta en esta dualidad. Originalmente uno de los items más secretos y preciados de las agencias de espionaje, gracias a hackers como Diffie, Hellman o Zimmermann, se convirtió en un bien público, que todos los ciudadanos podían usar para cifrar los mensajes y discos duros y así proteger su intimidad.
Criptosónica revive, reconstruye, deconstruye y revisa de forma “low-tech” todo este complejo proceso. No hay ningún mensaje definido. Simplemente una colección de memes lanzados a la vista y el oído del espectador para que cada uno vuelva a construir el mensaje como quiera según sus propias premisas, prejuicios y tendencias. |